jueves, 17 de septiembre de 2009

MANIFIESTO POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LA PAZ

“El medio ambiente también necesita paz”

Cada día mueren miles de personas y se destrozan pueblos a causa de los conflictos bélicos y la violencia. Pero no sólo se pierden vidas y casas. Las guerras también causan mucha destrucción en la naturaleza y acaban con la vida de mucha flora y fauna. Y todo eso también es necesario para vivir.
El grupo Roots&Shoots Madrid se quiere unir también a la celebración del Día Internacional de la Paz que tiene lugar el 21 de septiembre. Nosotros también pedimos la paz para todo el mundo y por supuesto también para el medio ambiente, que también la necesita.
Y es que muchas guerras o conflictos de las que han tenido lugar y ocurren hoy en día están directamente relacionadas con la naturaleza. La falta de recursos como el agua en muchos países en desarrollo ocasiona tensiones económicas y pobreza que pueden llevar al conflicto entre los pueblos. La lucha por hacerse con el control de un recurso natural como el petróleo por parte de muchos países provoca tensiones que han originado guerras como la de Irak. O los nuevos piratas de hoy en día que en vez de buscar tesoros, recorren los mares en busca de fortuna explotando poblaciones de peces ya explotadas. Esta pesca ilegal ocasiona también conflictos entre los países y además muchas especies de peces, aves, mamíferos marinos, tortugas marinas, tiburones y animales de los fondos abisales se encuentran amenazados debido a las prácticas de estos piratas. Además el cambio climático puede ocasionar en el futuro muchos otros conflictos. Por ejemplo, la falta de agua y alimentos puede provocar gran sufrimiento y muchas poblaciones se verán obligadas a migrar hacia otros lugares, lo que puede ocasionar a la vez tensiones en los lugares de destino.
Desde que el grupo Roots&Shoots Madrid empezó su aventura, ha participado en la Campaña Movilízate colaborando con el Instituto Jane Goodall en la recogida de teléfonos móviles para su reciclaje. Estos aparatos electrónicos contienen un componente llamado coltán, abreviatura de la columbita y la tantalita. Es utilizado para dar mayor duración a la carga eléctrica de las baterías. El boom de la tecnología electrónica ha provocado que el precio del coltán se dispare, provocando un grave desequilibrio sociopolítico en los países donde se extrae. El 80% de las reservas mundiales se encuentra en África, sobre todo en una zona de alta conflictividad bélica como la República Democrática del Congo, ocupada por grupos guerrilleros y ejércitos. Los problemas derivados de la extracción del coltán son muchos, como la explotación infantil o la destrucción de los ecosistemas, ya que los principales yacimientos coinciden con el hábitat de gorilas en peligro de extinción. Como los Gorilas de Montaña, cuyo hábitat se encuentra en los montes Virunga, una de las zonas más castigadas por este problema, y que está provocando la extinción de los mismos, ya que se estima que quedan menos de doscientos ejemplares en la naturaleza de esta especie tan cercana al ser humano.
Amnistía Internacional ya ha advertido de que el coltán es parte del origen de una guerra que ha causado 5 millones de víctimas mortales y que ha provocado miles de violaciones a mujeres y niñas o el desplazamiento de casi 2 millones de personas. Además debido a la exposición que sufren los trabajadores ante estos minerales, ha habido una gran cantidad de enfermos por radiación.
Por todas estas cosas, los miembros del grupo Roots&Shoots queremos alzar nuestra voz para pedir la paz para el medio ambiente. Con todos nuestros proyectos y actividades que llevamos a cabo ya estamos empezando a concienciar a los más pequeños de la importancia que tiene el cuidado de los ecosistemas, de los peligros que los humanos podemos ocasionar a los seres vivos y de todas las soluciones que hay para contribuir poco a poco, desde casa, a salvar el planeta de la destrucción medioambiental y de las guerras.
Es por eso que el día 20 de septiembre (11.00 h) convocamos a niños/as y padres y madres a reunirnos en el Parque Juan Carlos I para disfrutar de una mañana de convivencia en la que aprenderán muchas cosas sobre el cuidado del medioambiente jugando a “La gran aventura de la Paz”, para que sepan cómo contribuir a un mundo mejor.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Jugando a ser exploradores

El pasado día 29 de agosto por la tarde varios miembros del grupo Roots&Shoots Madrid fuimos al Parque Juan Carlos I de la capital para realizar un Ecosafari con los niños que quisieron meterse en la aventura de ser un pequeño ecologista y explorador.
El Profesor Shoots estuvo acompañado esta vez de Manu, Marisa, Juanillo, Leticia, Carlos, Helena, Sara, María y Rocío.
Organizamos una gincana en la cual los peques tenían que realizar cinco pruebas que iban encontrando dentro del parque gracias a un mapa. Se dividió a los participantes, papás incluidos, en cuatro equipos, cada uno con un nombre de animal, los Linces, los Elefantes, las Cebras y los Monos. Al llegar a cada prueba tenían que decir una contraseña, que era el nombre de su animal en suahili. Después de realizar todas las pruebas debían descifrar un jeroglífico con la ayuda del Profesor Shoots.
Una de las pruebas estaba dedicada a los animales y estuvo organizada por Helena. Se trataba de identificar especies. Se les dio unas fichas con los animales que se pueden encontrar allí y después un cuestionario de preguntas. Después los pequeños tuvieron la oportunidad de aprender a capturar una hormiga para poder observar su color, tamaño, etc. y luego devolverla al lugar donde la capturaron. Helena se lo curró bastante. Se sintió tan cómoda y demostró saber tanto que uno de los peques le preguntó si vivía en el parque. Y sobre todo ella observó que tanto niños como papás participaron atentamente en su prueba y aprendieron que “el ecosistema que nos rodea posee una biodiversidad increíble que hay que cuidar tanto”.
La siguiente prueba de la que vamos a hablar es la que hizo Manu, el ‘Herbario’. Se les enseñaba a los niños las siluetas y el nombre científico de hojas. En otro folio se les enseñaba una descripción de las hojas de aquellos árboles del parque que no están en peligro para identificarlas y clasificarlas según las siluetas. Todo esto contado con un cronometro para ver quien tardaba menos.
Marisa y Sara se encargaron de la prueba de los móviles. En un teléfono móvil gigante se les mostró los componentes que contenían su particular explicación para que los niños y papás aprendieran de donde venían. Después tenían que relacionarlos con las consecuencias malas que tienen para el planeta, como las guerras o la explotación. Con ello los niños pudieron conocer que es el coltán y cómo pueden reciclar móviles. Marisa pudo comprobar como con su prueba no solo aprendieron los niños, sino que también los padres, que se sorprendieron al descubrir que en España hay diez millones de móviles que están en cajones y se podrían reciclar. Marisa también les habló de la campaña Movilízate.
Otra de las pruebas estaba muy relacionada con la anterior porque estaba dedicada al reciclaje y de la que se encargaron María y Rocío. Niños y papás aprendieron en que contenedor tenían que tirar los diferentes tipos de residuos y se lo pasaron genial echándolos a las cajas de los colores correspondientes en tiempo record. Después se les explicaba con fotos todo aquello que se podía conseguir con el reciclaje de determinados residuos, como por ejemplo una yanta de coche con 80 latas de coca-cola.
Leticia y Carlos se encargaron de enseñar a los niños y papás la importancia de ahorrar agua. Mediante el juego ‘El río de la vida’ los participantes tenían que salvar a un pez en una pecera que tenía escasez de agua. ¿Cómo? Se dividían en tres pueblos, Villa Arriba, Villa En Medio y Villa Abajo. Cada pueblo iba respondiendo a una pregunta. Si la acertaban le pasaban un vaso de agua al siguiente pueblo, y así sucesivamente hasta el tercer pueblo y haciendo lo posible para poder echar en la pecera 3 vasos de agua por cada ronda de preguntas y así ir reduciendo la amenaza para el pez. Leticia y Carlos disfrutaron mucho con esta prueba, vieron como cada vez que un niño ganaba un vasito de agua para el pez, se le iluminaba la cara. Además, como dice Leticia, aprendieron cual era la esencia del juego y cuando al final de la prueba fueron al río a echar el agua ahorrada uno de los niños dijo “claro, para los peces de verdad eso si que es ahorrar”. Carlos observó como los niños vertían el agua en la pecera con mucho cuidado para no derramar ni una gota. Pero sobre todo, como dice Carlos, nos llevamos la sensación de estar contribuyendo a sembrar algo esperanzador para el futuro.
Al final de la gincana resolvieron el jeroglífico con la ayuda del Profesor Shoots y éste les enseñó todos sus tesoros que ha ido recuperando en sus viajes por la naturaleza. Los niños recibieron sus diplomas de ecologistas de primera.
Conseguimos unas declaraciones al término del Ecosafari del Profesor Shoots, que quiso destacar que la gente aguantó más de tres horas en el Parque Juan Carlos Primero de Madrid, hasta que se hizo de noche, nadie quería irse. Además le encantó que los niños y papás aprendieran tanto y anima a los participantes de R&S Madrid a que sigan participando en todas estas actividades.

domingo, 23 de agosto de 2009

El problema del aceite de palma.

El aceite de palma es un aceite de origen vegetal obtenido del fruto de la palma "Elaeis Guineensis" y está considerado como el segundo más producido en el mundo (38 millones de toneladas al año), sólo superado por el aceite de soja. Además, genera un volumen de negocio de unos 15.700 millones de euros, también anuales. Sin embargo, todo ésto conlleva unos importantes efectos secundarios a nivel ecológico.

El auge de la demanda de aceite de palma -usado en el ámbito alimentario (margarinas, cereales de desayuno, chocolates...), cosméticos y en la elaboración de biocombustibles- podría destruir en los próximos años la selva y la fauna de las islas indonesias de Sumatra y Borneo, ya que sólo en ellas se aglutina el 85% de la producción mundial y de la que tan sólo el 4% cuenta con el certificado que acredita que ha sido elaborado sin implicar la destrucción de espacios naturales, según la Mesa para el Aceite de Palma Sostenible (R.S.P.O.). De hecho, cada hora se pierde en el país una superficie equivalente a 300 campos de fútbol.

La deforestación de la selva mediante su tala o quema (para añadir más tierras a las grandes extensiones de monocultivo de palma de aceite), el envenenamiento de suelos, agua y aire (por medio de venenos agrícolas), así como conflictos de tierras y el empobrecimiento de las poblaciones afectadas son algunas de las consecuencias que están haciendo estragos en los ecosistemas. Sirvan como ejemplo los orangutanes. De los 50.000 ó 60.000 orangutanes salvajes que quedan en el mundo, el 90% de ellos están en Indonesia y bajo la presión de la demanda de “combustibles limpios” y de la industria maderera, los bosques que los sustentan se van perdiendo y la población de orangutanes está en peligro de extinción.

Birute Mary Galdikas, en colaboración con la Orangutan Foundation Internacional, trabaja con los orangutanes del Parque Nacional de Tanjung Puting, en Borneo. Según explica Birute, las plantaciones de palma de aceite llegan ya hasta los límites del parque y las talas ilegales en el interior provocan que los orangutanes estén amenazados incluso en las áreas protegidas. El efecto es que, al perderse los bosques que les alimentan, los orangutanes recurren a adentrarse en las plantaciones a comerse los brotes de palmas jóvenes recién plantadas. Así mueren muchos a manos de los trabajadores...

Por otra parte, el procesamiento del aceite de palma produce grandes cantidades de resíduos tanto sólidos (hojas, racimos vacíos, fibras, cáscaras y residuos de la extracción), como líquidos (en los esterilizadores y en el clarificador del aceite) y gaseosos (los residuos sólidos que se queman como combustible, para producir vapor, y el escape del aire utilizado para separar las cáscaras de las pepas, causan contaminación atmosférica).

martes, 28 de julio de 2009

Campamento de verano en Vallecas

Llegó el verano y el final del curso escolar, por lo que los más pequeños si van al colegio es porque éste organiza los campamentos de verano para que los alumnos puedan seguir aprendiendo pero con un poco más de diversión de lo normal. Y allí que fuimos nosotros.
El pasado 14 de julio el grupo Roots&Shoots Madrid asistió al Colegio Asunción de Vallecas. Al ya conocido profesor Shoots le acompañaron, esta vez, Marisa, Dani, Rebe, Sara, Helena y Juan.
En primer lugar, los niños y niñas de este campamento de verano vieron ‘La aventura de la biodiversidad’ en la que el profesor Shoots cuenta sus viajes por la naturaleza.
En esta ocasión se organizaron dos talleres para los niños más pequeños, de entre 3 y 6 años. En el primero de ellos, llamado ‘Aprende a jugar reciclando’, cada niño aprendió a fabricar y pintar un comedero para aves con briks de leche. En el segundo, llamado ‘El tragachapas’, fabricaban un tragachapas con cajas de cartón y chapas de botellas.
Y para los más mayores, de entre 7 y 12 años, llegó la gincana. Los niños se dividían en grupos nombrados con un animal en peligro de extinción y una contraseña en swahili que debían decir para poder realizar la prueba. En total había seis pruebas o juegos, y al final de cada una se les daba un jeroglífico de signos. El profesor Shoots les dio la tabla para descifrarlos cuando terminaron todas las pruebas. La frase que resultaba de ese jeroglífico: 'Todos dejamos huella'.
Las pruebas estaban destinadas a que los niños y niñas aprendieran cosas sobre el medio ambiente y la naturaleza. La prueba número 1, ‘Ayúdame a reciclar y el mundo mejorarás’, consistía en colocar los distintos residuos que se les daban en su correspondiente caja de color que representaba a los contenedores. Al finalizar el juego se les enseñaban 10 fotos con las cosas que se obtienen de reciclar determinados materiales.
En la prueba 2, ‘Adivina quién soy’, los niños recibieron 12 pistas sobre una especie en peligro de extinción que tenían que adivinar. Cuando lo adivinaron tuvieron que explicar que tres cosas podían evitar su extinción. Se trataba del lince ibérico.
En la prueba 3, llamada ‘¿Dónde vivo?’, los niños tenían que situar animales en peligro de extinción en el continente donde viven. El monitor les explicó los motivos por los que se extinguen.
En la siguiente prueba los aspirantes a ecologistas tenían que identificar cosas mal hechas y bien hechas en unas fotografías Además tenían que explicar porqué estaba mal o bien hecho. Ejemplos de estas acciones mal o bien hechas: deforestación, gente reciclando, etc.
La sexta y última prueba consistía en una sopa de letras para ‘Buscar la especie escondida’. Mientras iban encontrando las especies en peligro de extinción el monitor les explicaba los motivos por los que se extinguían y los relacionaban con pruebas anteriores.
Mientras duró la gincana el profesor Shoots enseñó a los más pequeños material que trajó de sus viajes y los monitores hicieron manualidades con ellos y les enseñaron las biofichas.
Los niños y niñas, al final de la mañana y después de tres horas y media, tuvieron que hacer un dibujo de todo lo que habían aprendido. Todos quedaron contentos y así se lo hicieron saber a sus papás. Nosotros también y con ganas de seguir poniendo en práctica estas actividades por más coles para que los más pequeños puedan aprender divirtiéndose.