sábado, 4 de octubre de 2014

Di "No" al maltrato animal




 


 

El 4 de octubre se celebra día Internacional de los Animales, y ya que en otras ocasiones hemos hablado acerca de la protección de animales salvajes, hoy nos gustaría centrarnos en los animales domésticos.

En estos últimos días debido a la polémica acontecida en referencia al Toro de la Vega, se ha puesto en tela de juicio la legislación que existe en España sobre el maltrato animal. En un país donde conviven 17 legislaciones diferentes sobre el maltrato animal, este tipo de “espectáculos” siguen celebrándose año tras año defendidos tras absurdas y retrogradas excusas tales como “es una tradición” o “el animal no sufre” sin tener en cuenta lo que significa a nivel educativo el mero hecho de permitirlo para las siguientes generaciones. Es cierto que hubo una pequeña mejora de la legislación sobre el maltrato animal en los últimos meses pero queda mucho por recorrer y por concienciar. Actualmente, el maltrato a un animal doméstico "causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud" está castigado con una pena de tres meses a un año de prisión. Si no hay antecedentes penales, en la mayoría de los casos nadie acaba en la cárcel debido a que las penas no son superiores a dos años. Por otro lado, llama la atención que Cataluña sea la única Comunidad que prohíbe el sacrificio de animales abandonados si no son adoptados o recogidos en un determinado plazo. ¿Cómo podemos estar hablando de maltrato animal y por otro lado sacrificar a los animales que nos sobran? ¿Qué tipo de educación acerca del respeto animal estamos transmitiendo con estas prácticas? Y lo más importante, ¿qué se puede hacer? Pues hay tres claves fundamentales para evitar tener que llegar al sacrificio:

 

1. Campañas de esterilización de gat@s y perr@s: Existen muchas falacias populares acerca de la esterilización como que “pierden instinto”, algunos dicen “pobre animalito” cuando lo cierto es que además de ser el mejor método de control de las poblaciones evita que los animales sufran con los celos, que se escapen y que tengan enfermedades como tumores. Sin pararnos a hacer números estoy casi segura que sale más barato  a la larga esterilizar a los animales callejeros que sacrificarlos por lo que este tipo de campañas deberían promoverse desde los Ayuntamientos y no desde iniciativas privadas como centros de rescate y acogida como está ocurriendo en realidad ya que su capacidad de impacto social es menor .



 

 

2. Campañas de adopción de animales vs compra: También los propios ayuntamientos deberían concienciar en la adopción de todos esos animales que se encuentran en centros de rescate. Tener un animal no es ninguna tontería, da muchas satisfacciones pero supone algunos sacrificios que muchos no tienen en cuenta a la hora de adquirir una animal en una tienda como si de un objeto se tratase para después abandonarlo cuando crece y deja de ser un cachorrito o cuando no les viene bien tenerlo porque se van de vacaciones. No se trata sólo de hacer una compra responsable, si no ser conscientes de todo lo que existe detrás de la venta de una animal como por ejemplo granjas de perros o gatos que viven hacinados en pequeñas jaulas y que lo único que harán en su vida será criar, muchos en condiciones sanitarias lamentables o incluso trafico ilegal de animales que son transportados a España de cualquier manera sin importar como llegarán.

 


 

 

3. Educación:  Este es el punto fundamental para que todo lo demás funcione, educar en los valores y el respeto a los animales. Los animales nos han acompañado y servido desde los inicios de la humanidad y sin ellos, quizás, no estaríamos hoy día aquí. Han tenido grandes papeles en la historia humana ya sea en el cuidado del ganado como es el caso de los perros pastores o en el control de las poblaciones de ratones que transmiten muchas enfermedades como es el caso de los gatos domésticos. Actualmente, desarrollan labores de rescate, investigación en casos policiales, detección de enfermedades e incluso terapia asistida en diferentes colectivos de personas que lo necesitan. Por ello, y por todo lo que nos aportan a diario aunque sea sólo alegrándonos el día a los que los tenemos, debemos respetarlos.



 

 

domingo, 21 de septiembre de 2014

La Paz, ¿realmente es una utopía?


La paz es definida por la Real Academia Española de la Lengua (RAE) como una situación o relación mutua de quienes no están en guerra. También como sosiego y buena correspondencia de unas personas con otras, especialmente en las familias, en contraposición a las disensiones, riñas y pleitos. Además, como reconciliación, vuelta a la amistad o a la concordia y virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego, opuestos a la turbación y las pasiones.

Leyendo todas estas definiciones parece imposible pensar que la paz sea un estado o situación difícil de conseguir. Sin embargo, día a día, año tras año, en todos los siglos de la historia, nos hemos rodeado de numerosos actos de violencia, de guerras interminables e injustificadas, de conflictos que siempre han hecho pensar que la paz, más que un fin o un objetivo a perseguir, es una utopía que nunca llegaremos a conocer. Por todo ello, cada 21 de septiembre desde 1981 se celebra el Día Internacional de la Paz con el objetivo de reforzar todos esos ideales en todas las naciones y pueblos del mundo.

La definición que la RAE nos proporciona sobre el término utopía es plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación. Discutamos entonces si la paz es o no realmente una utopía. Ciertamente la paz puede ser un plan o proyecto cuando hablamos de ella como objetivo a conseguir en un determinado pueblo o país, o entre varias naciones. Por otro lado, también puede ser una doctrina o sistema que se puede enseñar y del que se puede aprender, y mucho. El siguiente elemento es el optimismo. La paz ya de por sí es optimista, es un estado de sosiego y tranquilidad con uno mismo y con todo lo que rodea. Y ahora viene realmente lo complicado del asunto ¿es irrealizable? Desde luego que no parece que algo como la paz que reúne tantas características positivas pueda ser tan complicado de alcanzar.

¿Realmente es tan difícil conseguir que cualquier conflicto de interés entre dos personas, grupos, pueblos, regiones, países o continentes se pueda resolver sin armas, sin muertes, sin desastres naturales, sin destrucciones, sin guerra? En Roots & Shoots siempre ha existido el lema de que una pequeña acción individual puede cambiar el mundo. Quizás algún día nuestras pequeñas acciones del día a día en las que mantenemos la tranquilidad, el sosiego y la conciliación con todos los que nos rodean, amigos, compañeros de clase, de trabajo, familiares, vecinos del barrio, con la naturaleza que hay a nuestro alrededor, sean suficientes para evitar tanta violencia y guerras incomprensibles.

Rocío Jiménez


jueves, 18 de septiembre de 2014

La Misión sigue en pie


El 16 de septiembre de 2014 se celebra el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, que desde 1994 fue proclamado por la Asamblea General de Naciones Unidas para conmemorar la fecha en el que se firmó el Protocolo de Montreal, en 1987, en el cual los 197 Estados Miembros, deciden poner límite al uso masivo de Sustancias que Agotan la Capa de Ozono (SAO), comprometiéndose a reducir su producción y consumo con el objetivo final de eliminarlos. España contribuye al Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal, cuyo objetivo es apoyar a países en desarrollo para eliminar las SAO. Este tratado ambiental internacional es uno de los más eficaces. Mediante la cooperación mundial y respetando los calendarios, se ha conseguido eliminar el 98% de los niveles históricos de producción y consumo de las SAO, lo que ha protegido la capa de ozono, beneficiando a la salud y los ecosistemas y ha contribuido significativamente a la mitigación del cambio climático, ya que estos gases también son gases de efecto invernadero. 

El tema de este año es ”Protección de la capa de ozono: La Misión sigue en pie”. Se pretende impulsar a las partes a que intensifiquen sus esfuerzos para conseguir retos, como eliminar las SAO en el sector de la refrigeración y enfrentarse al comercio ilícito de las SAO, para mantener la tasa de cumplimiento de eliminación de estas sustancias. La Secretaría del Ozono ha mandado una invitación a los gobiernos en la que informa que proporciona asistencia financiera a cuatro países en desarrollo para organizar actividades nacionales según las actividades propuestas. 

El 90% del ozono se encuentra en la estratosfera (10-50 km de altura), formando la capa de ozono entre los 15 y 35 km sobre la superficie de la Tierra aproximadamente. La concentración de ozono, que es muy pequeña, pero vital, varía con la altitud, existe mayor cantidad entre los 30 y 35 km de altura, encontrándose su máxima concentración a los 32 km. 

El ozono es un gas muy activo compuesto por tres átomos de oxígeno (O3). En la estratosfera se forma y se destruye dentro de un equilibrio dinámico. Se crea mediante la luz del sol, que separa el oxígeno que respiramos en dos átomos de oxígeno, algunos de estos se unen al oxígeno (O2) y forman el ozono. Se destruye al reaccionar con moléculas que contienen nitrógeno, hidrógeno, cloro y bromo. Las SAO, fotolizadas por la radiación UV, liberan los átomos de cloro y /o bromo, lo que ha provocado un desequilibrio, incrementando la eficacia de los procesos de destrucción del ozono. 

El ozono estratosférico actúa como un filtro que absorbe completamente la radiación ultravioleta (UV) C del sol, la mayoría de la B y parte de la A. La radiación UV es dañina para los humanos y animales, provocando quemaduras, cáncer de piel, lesiones oculares y debilita el sistema inmunológico. También reduce el rendimiento de las cosechas y disminuye la producción de plancton del planeta. Sin la capa de ozono la radiación UV sería 70 veces más intensa y la tierra sería estéril. 

También hay ozono en la troposfera (hasta aproximadamente 10 km de altura). Parte se produce naturalmente y ayuda a la eliminación de contaminantes, pero en zonas contaminadas se crea con gases de vehículos de óxido de nitrógeno, vapores de carburante, emisiones industriales que reaccionan con compuestos orgánicos volátiles. A nivel del suelo las concentraciones altas de ozono son tóxicas para los seres vivos, provoca daños en los tejidos de plantas y animales al ser inhalado o absorbido, agrava el asma, el enfisema e irrita la garganta. A bajas concentraciones puede tener efectos positivos. 

En 1974 se descubre que las SAO destruyen la capa de ozono y en 1985 se detecta el “agujero de ozono” en la Antártida(a una altura entre 12 y 20 km de altura), llamado así por Sherwood Rowland, que en realidad es un adelgazamiento de dicha capa, que se produce en primavera. En la Antártida, la gran disminución de las temperaturas (más que en el Ártico), favorecen la formación de nubes estratosféricas polares entre los 15 y 30 km de altura, este fenómeno, junto al aislamiento de masas de aire antártica favorecen la acumulación de cloro y bromo activos durante la noche polar. En la primavera austral (agosto a octubre) la luz solar descompone las moléculas liberando radicales de cloro y bromo, que destruyen el ozono estratosférico, originando “el agujero”. 

En 1985 se lleva a cabo el Convenio de Viena, mecanismo de cooperación internacional para tomar medidas para proteger la capa de ozono.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentan el 10 de septiembre de este año “Evaluación para los encargados de adoptar decisiones” (Assessment for Decisión-Makers), documento, que resume el informe sobre la evaluación científica del agotamiento de la capa de ozono, (que se publica a principios de 2015) y es una actualización exhaustiva realizada por 282 científicos de 36 países en los últimos 4 años.

En la presentación del documento se resalta la compleja relación existente entre la capa de ozono y el clima, así como la necesidad, pese a la aparente mejora de la capa de ozono, de adoptar medidas de apoyo mutuo para proteger la vida en la Tierra. Un ejemplo de esta relación son los cambios de temperatura en el Hemisferio Sur provocados por los cambios en la capa de ozono. 

Otro claro ejemplo de esta relación ozono-clima, son los beneficios obtenidos a raíz de la cooperación mundial a favor del Protocolo de Montreal, gracias al cual se ha conseguido, ya no solo disminuir en más de un 90% las emisiones de las sustancias que reducen la capa de ozono, sino que al ser estas sustancias potentes gases de efecto invernadero, ha logrado reducir más emisiones implicadas en el cambio climático que el Protocolo de Kioto, con el consiguiente beneficio para el clima, el medio ambiente y los seres vivos. En 2030 se habrán evitado dos millones de cánceres de piel al año, millones de casos de cataratas, problemas en el sistema inmunológico e incontables pérdidas en pesca y agricultura. 

Debido a las grandes cantidades de SAO que se han emitido y se continúan emitiendo y su larga permanencia en la atmósfera, cumpliendo estrictamente las medidas de prohibición de las SAO, se prevé la recuperación de la capa de ozono en 2050, volviendo a los niveles de referencia de 1980, cuando aún no había empezado a agotarse de forma considerable. 

Sustitutos de las SAO, como los hidrofluorocarbonos, compuestos que no destruyen el ozono, pero que son potentes gases de efecto invernadero con un alto Potencial de Calentamiento Atmosférico (PCA), ocasionan nuevos problemas y su eliminación es un reto. Hoy en día su contribución al cambio climático es pequeña, pero si sigue aumentando su producción y su uso como hasta ahora, empeorará el calentamiento global. Una alternativa para este problema es el empleo de sustancias con menor PCA o sustituirlas por tecnologías que no usen gases de efecto invernadero.

Se incluye la detección de cuatro nuevos gases artificiales que dañan el ozono de fuente desconocida.

El cambio climático afecta a la capa de ozono en la medida en que puede ocasionar un enfriamiento de la estratosfera, favorecer la formación de nubes estratosféricas polares, potenciando la destrucción del ozono. La densidad de la capa de ozono en la segunda mitad del siglo XXI dependerá de las emisiones en aumento de los tres gases de efecto invernadero de larga permanencia en la atmósfera, el dióxido de carbono, el metano y el óxido de nitrógeno. Los dos primeros aumentan los niveles de ozono, mientras que el último lo agota. 

El próximo 23 de septiembre se celebra en Nueva York la Cumbre sobre el Clima, el Secretario General de las Naciones Unidas ha invitado a los Jefes de Estado, las instituciones financieras, las empresas y la sociedad civil para activar y acelerar la adopción de medidas mundiales en relación con el clima.

En nuestra mano está contribuir a la solución del problema con “pequeñas” medidas como:

-Evitar exposición prolongada al sol y protegerse convenientemente, usar cremas (sin CFC), ya que el agujero de la capa de ozono deja pasar más radiación UV a la tierra y España tiene una de las mayores incidencias de casos de cáncer de piel. 

-Que las nuevas adquisiciones de frigoríficos y congeladores no tengan CFC ni HCFC, que sean “Greenfreeze”, que emplea hidrocarburos naturales como refrigerantes.

-Proveer un buen mantenimiento de la nevera, congelador y aire acondicionada de la casa y el coche para evitar fugas de CFC, en caso de que los contuvieran. No usar objetos punzantes y cortantes para descongelar la nevera o el congelador (anteriores a 1995), ya que puede dañar el sistema de tuberías que contiene el refrigerante (CFC).

- Eliminar los aparatos viejos con CFC en el punto limpio.

-Evitar los desodorantes ambientales manteniendo buena ventilación

-Evitar los sprays en general (pegamento, pintura, colonia, desodorantes, laca) utilizar desodorantes de barra, bola o crema, fijadores de cabello en gel. En el caso de que se compren sprays, asegurarnos de que no tengan CFC.

-Evitar aerosoles para afeitarse, usar jabón o crema de afeitar

-Alimentarnos de forma sana y natural potenciando la agricultura ecológica

-Usar insecticidas naturales 

-No usar extintores de incendio indebidamente, ya que algunos contienen halones. Hacer un buen mantenimiento que evite fugas.

-Extremar el cuidado al manipular combustibles para no derramarlos.

-Intentar reducir el uso del automóvil usando el transporte público.

Concienciar a los que nos rodean de que cada uno tiene el poder del cambio y que proteger la capa de ozono es protegernos a nosotros mismos.

Información adicional:

El Protocolo de Montreal controla 96 SAO. Las más importantes son:

Los clorofluorocarbonos (CFC), que se emplearon en los sistemas de aislamiento térmico de los refrigeradores y congeladores, como propelentes de aerosoles, en aparatos de aire acondicionado, espumas, disolventes, esterilizantes de equipos médicos. Estos gases ascienden lentamente llegando ala estratosfera hasta 15 años después, donde se descomponen por radiación UV en cloro libre reactivo, que destruye el ozono. Tienen una larga vida, pueden permanecer en la atmósfera durante 50 a 100 años, disminuyen un 1% al año.

Para sustituir a los CFC se crearon los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y los hidrofluorocarbonos (HFC) para sustituir a los HCFC. Ambos compuestos no dañan la capa de ozono, pero son potentes gases de efecto invernadero.

Para los inhaladores de dosis medidas para problemas respiratorios no se han encontrado alternativas.

Los halones se emplean en extintores de incendios. Su alternativas pueden ser CO2, polvo seco, agua nebulizada…, pero hay aplicaciones críticas para las que no se han encontrado alternativas como en los sistemas de lucha contra incendio para salas de control, aeronaves y en usos militares.

El tetracloruro de carbono se utilizaba como extintor y en la producción de refrigerantes, plaguicida y desengrasante.

El Bromuro de metilo se usa como pesticida, siendo tóxico para las personas que lo aplican. Alternativas para el control de plagas son: la solarización, el vapor, controles biológicos, la rotación del cultivo, el cultivo sin tierra y productos químicos como la cloropicrina entre otros y la biofumigación.

El metilcloroformo se usaba como disolvente. Alternativas son los alcoholes, cetonas, éteres, solventes clorados, tecnología sin proceso de limpieza, limpieza no solvente, limpieza acuosa, semiacuosa, hidrocarburos…

El bromoclorometano (BCM) y los hidrobromofluorocarbonos (HBFC) se usaron, en pequeña proporción, como disolventes y en contra de los incendios.

En los países desarrollados se han eliminado estas SAO, con excepciones para usos críticos al no encontrar alternativas. (Los HCFC se eliminarán en 2015 y los HCF en 2030.)

María Fernández

jueves, 17 de julio de 2014

Rompiendo cadenas

Cada 18 de julio, se conmemora en todo el mundo el “Día Internacional de Nelson Mandela”, coincidiendo con el día del cumpleaños de “Madiba”. Esta celebración fue instaurada por la Organización de las Naciones Unidas en 2009 con el objeto de dar un reconocimiento mundial a la contribución que realizó Nelson Mandela a favor de la libertad y la dignidad humana de los africanos negros durante 67 años.

Tomando como referencia esos 67 años de entrega, la ONU se une al llamamiento de la fundación que lleva su nombre para dedicar 67 minutos de nuestro tiempo a ayudar a los demás, homenajeando a Nelson Mandela en su día.

Mandela encabezó la oposición sudafricana al régimen del Apartheid, que discriminaba a la mayoría de la población negra frente a la favorecida población blanca. Como líder del Congreso Nacional Africano (CNA), fue arrestado y condenado por sabotaje, además de otros cargos, a cadena perpetua, en 1962. Durante los más de 27 años que permaneció encarcelado, mantuvo continuos contactos con multitud de personajes relevantes y autoridades sudafricanas e internacionales, para tratar de solventar la injusta situación social que sufrían sus compatriotas negros.

Tras su liberación, el 11 de febrero de 1990, Mandela trabajó con el entonces presidente de Sudáfrica, Frederik Willem de Klerk, como representante de su partido en las negociaciones para conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica que dieron paso a las primeras elecciones con sufragio universal de 1994. Tras el aplastante triunfo del CNA, Mandela fue elegido presidente por el parlamento. Por su trabajo en común, Mandela y de Klerk recibieron conjuntamente, entre otros muchos reconocimientos internacionales, el Premio Nobel de la Paz de 1993. Su prioridad estuvo frecuentemente en la reconciliación nacional, el progreso del país y la alfabetización de la infancia.

Nelson Mandela nos enseñó que es posible la reconciliación. Nos enseñó aún más: que todos podemos superar un pasado de confrontaciones y odio y arrimar el hombro al hombro de un antiguo enemigo para construir una nueva realidad. El enorme mérito de Mandela ha sido conducir a un país maltrecho por años de injusticia a través de un proceso democrático difícil pero envidiable, que supone un ejemplo no sólo para África sino para todo el mundo.

“Podemos cambiar el mundo y hacer que sea un mundo mejor. Está en tu mano hacerlo realidad” (Nelson Mandela).